ecos mentales

Wednesday, July 26, 2006

Cariñosamente pirateada de la produccion de un amigo con quien tengo años de no coincidir...

Me traiciona la mirada.

No todas las respuestas que no son correctas son erróneas, al menos eso es lo que quiero creer. Quiero creer que no todos los caminos que no son correctos son erróneos.
Quiero justificarme.
Quiero justificar esta lagrima.
Quiero justificarme y me traiciona la mirada;por qué a veces me canso de aparentar que soy tan fuerte y oculto mi rostro.
Me traiciona la lluvia y me traiciona la mirada.

Wednesday, July 19, 2006

just can´t be...

Who would have thought that you could hurt me the way you´ve done it? So deliberate, so determined
Since you have been gone I bite my nails for days and hours and question my own questions on and on
So tell me now, tell me now why you´re so far away when I´m still so close
You don´t even know the meaning of the words "I´m sorry"
You said you would love me until you die and as far as I know you´re still alive
I´m starting to believe it should be illegal to deceive a woman´s heart

I tried so hard to be attentive to all you wanted always supportive, always patient
What did I do wrong? I´m wondering for days and hours It´s here, it isn´t there where you belong

I´m starting to believe it should be illegal to deceive a woman´s heart

Thursday, July 06, 2006

epílogo para "mi" cuento

Escribiendo sin “U”
pUedo hablar hasta el cansancio de mí,
de lo mío, del yo,
de lo qUe tengo,
de lo qUe me pertenece….
Hasta pUedo escribir de él,
de ellos
y de los otros.
Pero sin “U”
no pUedo hablar de Ustedes,
del tÚ,
de lo de Ustedes.
No puedo hablar de lo sUyo,
de lo tUyo,
ni siqUiera de lo nUestro.
Así me pasa…
A veces pierdo la “U”…
y dejo de poder hablarte,
pensarte, amarte, decirte.
Sin “U”, yo me quedo pero tú desapareces…
Y sin poder nombrarte,
¿cómo podría disfrutarte?
Como en el cuento…si tú no existes,
me condeno a ver lo peor de mí mismo
reflejándose eternamente,
en el mismo
mismísimo
estúpido
espejo.

Cuento sin "U"

Caminaba distraídamente por el camino y de pronto lo vio.
Allí estaba el imponente espejo de mano, al costado del sendero, como esperándolo.
Se acercó, lo alzó y se miró en él.
Se vio bien.
No se vio tan joven, pero los años habían sido bastante bondadosos con ella.
Sin embargo, había lago desagradable en la imagen de sí mismo.
Cierta rigidez en los gestos lo conectaba con los aspectos más agrios de la propia historia.

La bronca,
El desprecio,
La agresión,
El abandono,
La soledad.

Sintió la tentación de llevárselo, pero rápidamente desechó esa idea.
Ya había bastantes cosas desagradables en el planeta para cargar con otra más.
Decidió irse y olvidar para siempre ese camino y ese espejo insolente.

Caminó por horas tratando de vencer la tentación de volver atrás hacia el espejo. Ese misterioso objeto le atraía como los imanes atraen a los metales.
Resistió y aceleró el paso.
Tarareaba canciones infantiles para no pensar en esa imagen horrible de sí misma.
Corriendo, llegó a la casa donde había vivido desde siempre, se metió vestida en la cama y se tapó la cabeza con las sábanas.
Ya no veía el exterior, ni el sendero, ni el espejo, ni la imagen de ella misma reflejada en el espejo; pero no podía evitar la memoria de esa imagen:
La del resentimiento,
La del dolor,
La de la soledad,
La del desamor,
La del miedo,
La del menosprecio.
Había ciertas cosas indecibles e impensables…
…pero ella sabía dónde había empezado todo esto.
La niña estaba tendida, llorando frente al lago el dolor del maltrato de los otros.
Esa tarde, la niña decidió borrar, para siempre, la letra del alfabeto.
Esa letra.
Ésa.
La letra necesaria para nombrar al otro si está presente.
La letra imprescindible para hablarle a los demàs, al dirigirles la palabra.
Sin manera de nombrarlos dejarían de ser deseados…
y entonces no habría motivo para sentirlos necesarios…
y sin motivo ni forma de invocarlos,
se sentiría, por fin, libre…